Cada primavera, San Vicente de la Barquera se llena de visitantes que llegan para disfrutar de la fiesta de La Folía.
Por un lado, quienes llegan movidos por el turismo religioso, con la intención de acompañar a la Virgen de la Barquera, Patrona de los Marineros. Por otro, quienes llegan atraídos por la historia, la arquitectura, la gastronomía y el entorno único que ofrece este pequeño rincón de Cantabria. Si eres de los segundos, sigue leyendo, porque hoy te traemos una lista de propuestas para organizar un itinerario muy completo.
Ruta cultural por la villa marinera de San Vicente de la Barquera y sus alrededores
Más allá del ambiente festivo de La Folía, el mes de abril es un momento ideal para recorrer San Vicente de la Barquera con calma y descubrir su riqueza patrimonial. Pero además, a pocos minutos del casco histórico, encontrarás playas, rutas de senderismo, pueblos con encanto y miradores increíbles.
Así que, si tienes pensado asistir a la fiesta de La Folía, ¿por qué no aprovechas para explorar un poco más?
La Puebla Vieja
Es el casco histórico de San Vicente de la Barquera, el corazón de la villa. Sus estrechas callejuelas invitan a pasear sin prisa y a sumergirse en su pasado medieval, a admirar sus fachadas de piedra, a fotografiar sus balcones en flor y a enamorarse de esos pequeños rincones que parecen detenidos en el tiempo. Además, desde las zonas más altas podrás disfrutar de unas vistas espectaculares del mar.
Castillo del Rey
El Castillo del Rey es una parada obligatoria. Sin duda, uno de los símbolos más reconocibles de la localidad. La visita es rápida (unos 30-40 minutos), pero muy recomendable. Su origen se remonta al siglo XIII, lo que le confiere un gran valor histórico. Pero además, ofrece una de las mejores panorámicas de toda la costa de Cantabria. Especialmente al Parque Natural de Oyambre, a la ría y, en días despejados, incluso a los Picos de Europa.
Sus puentes y la ría
El más conocido es el Puente de la Maza, uno de los más largos del norte de España en su época. Cruzarlo a pie es un paseo muy agradable, especialmente al atardecer. Además, podrás disfrutar de la estampa de las montañas al fondo y el reflejo del cielo en el agua. Un lugar perfecto para desconectar.
Qué ver cerca de San Vicente de la Barquera: escapadas imprescindibles
Una vez que hayas visto San Vicente, si tienes tiempo, te recomendamos dedicar unas horas o incluso un día entero a descubrir sus alrededores. Y es que, en menos de 30 minutos en coche, podrás cambiar por completo de paisaje.
Parque Natural de Oyambre
El Parque Natural de Oyambre es uno de esos lugares que sorprenden incluso a quienes ya conocen bien el norte de España. Playas amplias, dunas, praderas verdes… un entorno que parece sacado de una postal.
Playas como Oyambre o El Merón son ideales para dar un paseo, practicar surf o simplemente desconectar. Además, el acceso es gratuito, lo que siempre es un plus.
Comillas
A unos 10 km, se encuentra Comillas, uno de los pueblos más interesantes de Cantabria desde el punto de vista cultural. Allí podrás visitar joyas arquitectónicas como el Capricho de Gaudí. Ideal para una excursión de medio día.
Picos de Europa
Si te apetece un plan más completo, los Picos de Europa se encuentran relativamente cerca (unos 45-60 minutos en coche). Lo más llamativo es que el paisaje cambia radicalmente: montañas, rutas de senderismo y aire puro.
Además, no te preocupes, ya que no hace falta ser experto en trekking. Hay rutas sencillas para toda la familia, como las que parten desde Fuente Dé, que permiten disfrutar del entorno sin mucho esfuerzo.
Valle del Saja Nansa: la Cantabria más auténtica
Otra de las opciones recomendables es el valle del Saja Nansa. Pequeños pueblos, bosques frondosos y una sensación de desconexión total. Ideal para evadirse de las multitudes, disfrutando de la naturaleza y el silencio.
¡Aprovecha La Folía para disfrutar de una escapada inolvidable a San Vicente de la Barquera!
En resumen, no importa si visitas San Vicente por devoción religiosa, por curiosidad o por turismo cultural, la localidad y su entorno ofrecen decenas de opciones para todos los gustos. Por eso, nuestra recomendación es que no te quedes solamente con la procesión. Camina por sus calles, prueba su gastronomía, acércate a sus miradores y descubre sus espectaculares paisajes. Solamente así entenderás por qué esta celebración sigue emocionando año tras año.
