Más allá del componente religioso, la fiesta se vive también en las calles, las plazas, los bares y en el puerto, donde el ambiente se anima ya desde el viernes y el sábado por la mañana hasta bien entrada la noche del domingo. San Vicente se llena de música, color, deporte, gastronomía y encuentros entre vecindad y visitantes.
El programa ofrece propuestas pensadas para todos los gustos y todos los públicos. Mientras unas personas disfrutan de la romería y las actuaciones musicales, otras pueden aprovechar para participar en actividades deportivas o para acercarse a ver el concurso de pesca. Y, por supuesto, siempre queda tiempo para saborear la gastronomía local o dar un agradable paseo por la villa.
- Romería y verbena popular
- Concurso de pesca
- Actuaciones musicales y pasacalles
Romería y verbena popular
Dos de las celebraciones más importantes de La Folía son la romería y la verbena. Durante la tarde del sábado y la noche del domingo, las plazas y el puerto se llenan de familias, jóvenes, visitantes y vecinos que se unen para compartir música tradicional cántabra, comida y baile folclórico.
Concurso de pesca
El concurso de pesca en modalidad de casting es un homenaje directo a la tradición marinera de San Vicente de la Barquera. También llamado “lance de pesca” es la técnica de lanzar el anzuelo o señuelo al agua usando una caña y un carrete. Consiste básicamente en proyectar el aparejo lo más lejos y preciso posible para alcanzar zonas donde hay peces.
Se lleva celebrando numerosos años organizado por el Club de Pesca de El Puentucu.
Actuaciones musicales y pasacalles
Las actuaciones musicales completan la programación de La Folía. Durante todo el fin de semana, se combinan conciertos de música tradicional con estilos más actuales, lo que permite atraer a públicos muy distintos, alargándose la fiesta hasta bien entrada la madrugada.
Los pasacalles también contribuyen a animar la fiesta, especialmente a los más pequeños. Grupos de gaitas, pandereteras, charangas y asociaciones van recorriendo el casco histórico y la zona del puerto, acompañando a locales y visitantes desde la mañana hasta la tarde. En algunos casos, incluso se realizan actuaciones improvisadas en bares y terrazas.