La Folía tiene lugar generalmente el segundo domingo después de Semana Santa, coincidiendo con la pleamar de la tarde, momento imprescindible para poder realizar la procesión marítima. Por dicho motivo, no tiene una fecha fija todos los años.
Durante La Folía, las calles de la villa se llenan de gente y las aguas, de barcos decorados. Todo se tiñe de blanco y azul, los colores de la Virgen de la Barquera. Pero no sólo es posible disfrutar de la procesión, sino que también se organiza un amplio programa de actividades, como romerías, verbenas y un sinfín de actuaciones musicales.